sábado, 15 de noviembre de 2014

Neuronas en huelga


La vida del estudiante en Gran Bretaña llega a un punto en que no tienes tiempo para ir a clases, donde te arrepientes de los minutos gastados en ver una película o una serie, en que todo a tu alrededor pierde importancia y ya puede haber empezado la tercera guerra mundial pero tu ni te enteras.

Empezaba a intuir que era un periodo peligroso cuando la sección de estudiantes de un diario ofrecía  una lista de canciones en spotify para ayudar a aliviar el trance de tener que escribir tus temidos ensayos.

Pero, ni en mis sueños más locos pensé que esto iba a ser así de infernal. Llevo días durmiendo un promedio de cinco o seis horas. Mis compañeros de piso creen que soy una aburrida, pero tengo tanto que leer que salir de fiesta es simplemente la opción irresponsable y suicida.

Es más escribir ahora en vez de estar leyendo para mi ensayo, es bastante suicida, así que con todo el dolor e mi corazón termino este post aquí! Prometo escribir algo más largo la próxima semana! Tengo noticias que compartir y que creo que les pueden gustar.



domingo, 2 de noviembre de 2014

Mitos

Hoy una amiga ha puesto un enlace en mi perfil de Facebook, es un artículo que pregunta ¿Por qué nos gustan tanto los británicos?

Hace algunos años hubiese estado de acuerdo en todo lo que decía la persona que escribió el artículo. Después de todo, yo fui a un colegio británico de pequeña y se me enseño no sólo que esta era tierra prometida, sino que sus habitantes eran el ejemplo de conducta.

Seis años viviendo en España, incluyendo un año en un destino de playa como es Valencia, me han enseñado que una vez llega el verano, los buenos modales se van al traste y empieza la locura para los británicos, alemanes, franceses, nórdicos, etc,etc.

Una cosa que me impacta es cómo hablamos de británicos, cuando en realidad queremos hablar de ingleses. No es por desmerecer a los habitantes de Escocia, Gales o Irlanda del Norte, es más me muero por coger mochila e irme a turistear por ahí. Pero, cuando pensamos en un inglés majestuosamente pronunciado, en un hombre impecablemente vestido y que haga que tu corazón lata como loco, nos lo imaginamos saliendo de alguna galería londinense, llendo en su impecable traje a su puesto de trabajo en la City o tal vez arrastrando una maleta por Liverpool Street o  ya que acaba de llegar de un fin de semana en la campiña.

Solemos intercambiar el término británico e inglés, tal vez para no quedar mal, pero la verdad es que nos referimos siempre al "Gentleman Inglés" no al "Gentleman Británico".

Y esto de los gentlemen, me lleva al siguiente punto. No, no todos los ingleses tienen esta pronunciación que hace que te olvides hasta de tu nombre . Es más, he escuchado algunos acentos que me han dado ganas de correr y de correr bien lejos! Más que nada, por la frustración de haber estudiado tanto años el idioma de Shakespeare y Dickens y no ser capaz de entender a algunos de sus compatriotas.
Ese inglés que tenemos en mente pertenece al mundo del teatro (no siempre, eso es cierto) o al de la clase alta. Ese acento que es pronunciado de manera perfecta y que se nos ha enseñado a emular y aceptar como el acento propio de estas islas es en realidad un rasgo que pertenece a ciertas clases sociales. En este país es un poco de dime cómo hablas y te diré de dónde vienes.

Los modales, el otro mito es que los chicos ingleses tienen unos modales para caerte desmayada y gritar al cielo ¡Aleluya! Sobre este punto debo admitir que en mi experiencia, los chicos de este país son de lejos más caballerosos que los de otros países en los que he vivido o viajado. Cada vez que se disculpan por algo, aún cuando ha sido mi culpa, siento que hay esperanza en este mundo! Cada vez que esperan a que haya pasado por la puerta de clase para dejar de sujetar la puerta, me pongo en plan Papa y quiero besar la tierra en la que estoy. He visto a extraños en el metro de Londres ofreciendose a ayudarnos a llevar la maleta. En general creo que tienen el chip de los modales impregnado en su ADN, el problema es que no todos son así y sería un error enorme pensar que todos los chicos son así! Es más, hay algunos en mis clases que estoy segura no tienen la menor idea de lo que son los modales y si lo saben lo esconden muy bien.

La forma de vestir, este es un punto que tengo que cubrir. Es importante, demasiado! A ver señoras, lo que se ve en el anuncio de Burberry, se queda en el anuncio de Burberry. Sí, los ingleses y por extensión los británicos, son muy capaces de usar prendas que te dan ganas de prenderle fuego o que deberían considerarse ilegales! El motivo por el que un hombre maduro desee usar una camisa de palmeras con zapatillas cuando allí afuera cae el diluvio del siglo va más allá de mi entendimiento.
No, no todos visten con gabardinas, ya me gustaría! Tampoco entiendo la forma de vestir de la mayoría de las chicas, es más si eso es lo que el inglés medio parece sentirse atraído por, está claro que novio en este país va a ser algo complicado de conseguir.

La bebida, uhm sí, para qué negarlo. Tienen un problema y gordo! Pero creo que eso se da en todas las sociedades de occidente. Demasiado jóvenes, con dinero a mano y alcohol barato que consumir. Esto puede que se acentúe en el primer año de universidad. Supongo que es normal, 18 años y lejos de casa, ¿qué mejor combinación para volverte un poco loco?

Son tímidos. Eso puede haber sido en el siglo anterior. El inglés de este siglo puede que aún necesite de un par de cervezas para soltarse del todo, pero una vez lo hace ¡cuidado! Puede o ser muy muy cute (lindo) o un pulpo al que hay que parar amenazando con amputarle partes de su cuerpo! Pero, de nuevo, creo que esto es más lo que alcohol hace a las personas que un rasgo característico de los ingleses.

Son nacionalistas, pues sí que le vamos a hacer! Adoran todo lo que viene de estas tierras, no hay nada mejor. He escuchado a ingleses cantando el God Save the Queen en una fiesta. Mi yogur indica claramente que ha sido producido con leche británica, no sé yo si eso debo asumirlo como signo de calidad o como signo de que debo de cambiar de desayuno!

Todos pertenecen de alguna u otra forma a la realeza. Falso, falso, falso! Culpo a las tontas películas de Hollywood por esto! No, no todos son lords que te van a llevar a la mansión familiar, te pedirán que te conviertas en su lady y pelearan por ti frente a dragones que normalmente suelen ser estirados padres que no quieren que su brillante retoño se case con una plebeya y extranjera (esto último tal vez más insultante que lo anterior). Por favor, si vienen a estas tierras en busca del conde o duque de su vida, primero revisen alguna guía de pares del reino para planear la estrategia. No sé ustedes, pero cada vez que pienso en algún noble se me viene a la cabeza uno muy mayor y no muy agradable.

Finalmente, lamento romper sus corazones al anunciar que no todos los chicos de por aquí son extremadamente guapos, educados, bien vestidos, etc, etc, etc. Algunos lo son, otros están muy lejos de este ideal que se nos ha implantado vía películas. Pero analicemos un poco, hemos creado esta imagen de los británicos (sí, incluyendo todas las nacionalidades de Gran bretaña) a base de películas y libros que nos han llevado a explorar la clase dominante de este reino. No recuerdo ninguna película que me haya llevado a indagar en la vida de la clase media u obrera británica. Esos valores que nos inculcaban pertenecían a los habitantes de estas islas eran en realidad las costumbres de una minoría privilegiada que vivía y vive en una burbuja plagada de mansiones, sirvientes y lujos. El último éxito británico es Downton Abbey, una serie sobre la aristocracia que aún perdura en Gran Bretaña.

Ese mundo que las revistas, las casas de moda, la televisión y el cine proyectan no es el mundo real en el que viven millones de personas aquí. El estilo british que tanto queremos emular, el acento british que hace que se nos derrita las neuronas, más que british es "upper class" (clase alta). Es extraño que nunca haya cuestionado aquello que me vendían como británico antes, es más tengo ropa que compre con la única excusa que creía que me daba un look british y el resultado es que algunos piensan que soy pija (pituca).

Hay muchos mitos que supongo este año terminaré desterrando. Lamento si con este post he destruido las ilusiones de alguna, piensen lo que me ha costado escribirlo, al fin y al cabo soy la que sus amigas a los 11 años predijeron que se casaría con un diplomático inglés y tendría tres hijos!

Hasta la próxima, cuando los ensayos y tutorials lo permitan!

                                           Ya me gustaría que vistiesen todos así!!!

sábado, 1 de noviembre de 2014

Adaptación

Un mes! Cómo pasa el tiempo! Aún me sigo acostumbrando a algunas cosas curiosas que suceden aquí, pero creo que puedo decir que me he adaptado bien.

Sí, de vez en cuando me pongo tonta y extraño a mi familia y amigos, pero en general adoro estar en Inglaterra. Siento que soy yo misma aquí y me enorgullezco de mis pequeñas hazañas, como cocinarme todos los días y no morir en el intento.

El supermercado ya no es una experiencia sobrecogedora, ya sé dónde están las cosas y voy comparando precios y calidad sin ningún miramiento. No me avergüenza tener un presupuesto de estudiante y si hay necesidad, soy muy capaz de sacar lista y calculadora en medio del pasillo.

De cuando en cuando me pongo perezosa y no hay quién me saque de la cama. Los viernes pago por mi ociosidad. La señora de la limpieza llega antes de que me toque tomar desayuno y como no quiero interrumpirla, pues termino desayunando y almorzando a la vez. He descubierto que no soy la única en el piso que hace eso.

La comida inglesa, bueno eso es algo que ya sabía y que aún así no deja de chocarme. Cómo rayos pueden comer así de mal está más allá de mi comprensión. Esto que hacen aquí no se puede llamar comida! He llegado a tal punto, que me he convertido en vegetariana para poder comer de manera más decente. De verdad, que no comprendo que ocurre aquí! Pero, si hay algo que adoro, eso es el té. Hoy me he quedado sin leche y cuando he ido al super a por ella, he podido tomarme una taza de té con leche y me he sentido tan bien.

Mis compañeros de piso, ese es un tema que simplemente adoro. No he podido tener más suerte. Simplemente estoy con la gente adecuada y en un piso en el que me siento cómoda. Me da igual si me ven con o sin maquillaje, enferma o sana. Hemos creado un nexo que adoro! Somos una mini, mini comunidad.

Y así, poco a poco me voy acostumbrando a este país. Me voy acostumbrando a que a las 4:30 p.m. se ponga el sol y a las 5 ya sea noche cerrada, me voy acostumbrando a escuchar mi nombre ser pronunciado en una manera extraña, me acostumbro a los 15 minutos de caminata (puente incluido) que tengo que hacer todos los días para ir a clase.

Es extraño, me siento en casa aún cuando sé que estoy lejos de ella. Inglaterra poco a poco se siente menos extraña, menos atemorizante, menos intimidante.

En cierta forma no puedo evitar pensar si hubiese apreciado esto de verdad si hubiese venido con 18 años, tal y como era el plan. Creo, que tal vez me hubiese perdido en la grandiosidad y vertiginosidad  que rodea Londres.
Estoy contenta en este ambiente pequeñito. A veces parece que la vida cotidiana y sus problemas no tienen espacio aquí. Que estamos demasiado lejos de todo.

Supongo que estoy en el mundo de los ensayos por entregar, las lecturas que terminar y los trabajos que investigar.

Llevo un mes navegando por estas tierras y no puedo esperar a ver qué sucederá en los meses por venir! Tengo ganas de seguir descubriendo este lugar, tengo ganas de seguir viviendo todos los días con una sonrisa.




miércoles, 22 de octubre de 2014

Cup of tea

Viento, viento demasiado fuerte como para poder caminar sin perder el equilibrio. Ni siquiera intento abrir el paraguas. Sé que saldré volando a lo Mary Poppins si lo hago y no llueve tanto. Además, el paraguas no me va a salvar del verdadero enemigo, el frío.

El viento es helado, tan helado que duelen los huesos y quieres correr a casa para esconderte del frío que de manera tan repentina y traicionera ha llegado a las Islas. Creo que es un aviso a navegantes, el frío se acerca y va a ser duro.

Mientras cruzo el puente que separa el camino del Campus y mi residencia pienso en la calentita taza de té que voy a prepararme cuando llegue a casa.

Ay papá, ¿recuerdas cuando me serviste té con leche y me negué a tomarlo? Más de diez años después aquí estoy, caminando por un puente, a las ocho de la noche, fantaseando con una caliente taza de té británico con un chorrito de leche.

En mi charla de shock cultural nos advirtieron que los británicos consideran el té su remedio por excelencia. No hay nada que una taza de té no pueda curar. Debe ser cierto, juro que en el supermercado hay más variedad de té que de carne o queso.
Me he acostumbrado a ese extraño menjunje (aunque al mío le añado azúcar) en vez del café con leche de la mañana. Es más, el profesor australiano a cargo de la charla nos comunico que podríamos buscar pero no encontraríamos café decente en este país. Es cierto. Tal vez es lo engreída que soy, por venir de una parte del mundo tan rica en sabores, que aquí todo sabe demasiado soso.

Extraño muchas cosas de Perú y de España y a veces pienso en ello mientras me tomo mi taza de té, pero aunque muero por comer algo que tenga sabor de manera natural, no me arrepiento de estar aquí. No cambiaría ni un segundo de mis más de tres semanas en tierras inglesas. Ni el frío, ni el viento, ni la lluvia, ni la comida sosa.

Tal vez si cambiaría algo! La cantidad de páginas que tengo que leer para mis cuatro asignaturas del semestre. Pero, incluso en eso ayuda el té, hace que me sienta como un personaje de novela. Leyendo y bebiendo una taza de té, mientras afuera los británicos son capaces de enfrentarse al frío en shorts y en zapatos planos!!! (de verdad no sé si es que tienen la piel más gruesa o qué!?)

Ahora me marcho, mi té está listo y mis lecturas sobre medio oriente esperan. Hasta el próximo post!






domingo, 19 de octubre de 2014

Poppies

In Flanders fields the poppies blow...

Es el comienzo de un famoso poema de la Primera Guerra Mundial. Los Británicos honran a sus caídos luciendo una amapola de papel/plástico desde finales de Octubre hasta Noviembre.

Hoy vi el monumento que hay en Colchester en honor a los caídos en la contienda del 14-18. Había una corona, una corona de amapolas y un papel en ella que indicaba una fecha, 15 de Octubre de 1914, así como cuatro nombres y edades.
16, 17, 20 y 21. Cuatro chicos, no sé si llamarle hombres, perdieron la vida en los no tan lejanos campos de Europa. Dos de ellos, ni quiera tenían que haber luchado. Pienso en Juan Enrique, que tiene la edad de uno de ellos. Pienso en lo irónico que les supere a todos en edad y a diferencia de ellos, yo estoy aquí, en este mundo. Un mundo tan extraño, complejo, maravilloso y horripilante. Un mundo que adoro y odio. Estoy en la patria que les vio nacer pero no morir. 

Este mes está lleno de recordatorios. En una tienda cercana pude ver un letrero de "adopt a poppy". Costaba 4 libras y cuando te acercabas podías ver que detrás de ese poster estaban los nombres de todos los caídos en Afganistán. Era doloroso, casi insoportable ver tantos nombres. Tantas vidas truncadas, tantos futuros que no se concretaran jamás.

En cierta forma el ejército juega un papel importante en la sociedad británica. Han estado en guerra durante más de una década. Vemos como poco a poco cadenas como la BBC emiten series que reflejan el tiempo de las tropas en Afganistán. Tal vez Iraq es aún doloroso de recordar. 

En las tiendas los descuentos se centran en los estudiantes y en los miembros del ejército. Y no es extraño ver a hombres y mujeres con uniforme. Es más, creo que tengo una base cerca.

Me imagino que esperaban algo más alegre para este post. Pero, tenía la necesidad de escribir esto. En cierta forma me siento una privilegiada por poder ver tantas cosas y experimentar la cultura desde dentro. Y esto es parte de lo que veo y vivo. Tal vez llegue a usar una amapola en mi chaqueta a finales de este mes. 

En Afganistán hay un memorial que dice que cuando vuelvan a casa, recuerden a aquéllos que dieron su hoy, para que los demás tuvieron un mañana. Hasta qué punto los conflictos en Medio Oriente definirán e influirán a esta sociedad está por verse, pero lo que es seguro es que leer esos planillones llenos de nombres te hace pensar en las vidas que deberían estar a nuestro alrededor y sin embargo no están.


We shall not sleep, though poppies grow

         In Flanders fields.


sábado, 18 de octubre de 2014

Hola mundo!

He renombrado el blog y he eliminado los posts anteriores.
He vuelto a este, el mundo de los blogs, con la única intención de mantener informados a los que así lo desean sobre mi vida en Inglaterra.

Espero que disfruten leer sobre mis aventuras por estos lares y aunque adelanto que no todo será color de rosa, al fin y al cabo así es la vida, sí que garantizo historias peculiares.

Un beso a todos y hasta el siguiente post!